BIOGRAFÍA JOSE RAMON NIETO «KEMA PÚAS»
José Ramón Nieto Sánchez (Valdepeñas -Ciudad Real-, 1968) no es más que un rockero de corazón, que vive y siente el Rock y el Metal de tal manera, que ha hecho de esta cultura su forma de vida. De familia humilde y obrera, ya desde la edad de 12 años me empecé a interesar por la música en general, sin decantarme aún por ningún estilo en concreto.
Evidentemente, a principios de los 80 no existían los medios tecnológicos de hoy en día y mucho menos la red de redes. La forma de entretenerse habitual en aquella época de la vida era con los amigos del barrio. Un entorno obrero, de padres inmigrantes, que en su día decidieron dar el paso y desplazarse desde sus lugares de origen a otros puntos de la geografía estatal, como por ejemplo en este caso el País Vasco. De Ciudad Real a Bilbao con tan sólo un año, crecí y me desarrollé como persona cuando el conflicto vasco estaba en pleno apogeo.
Estudié en escuelas públicas, cuando todavía te formaban en fila de uno en uno para «adorar» la bandera española. Situaciones que ya me llamaban la atención y que no me eran de mucho agrado. Maestros repartiendo «hostias” para tener dominado al alumno, junto a los castigos de rigor, eran «normas» que estaban a la orden del día, se supone que para educar a una generación de futuros padres de familia y profesionales.
Acabada la EGB de entonces, ingresé en la Formación Profesional. Fue un poco antes cuando empecé a descubrir el Punk, el Heavy Metal y sobre todo el llamado Rock Radical Vasco. Siempre he llevado la vena Punk, a pesar de que me seducía más el Metal, ya que las letras sociales de los punkies siempre me han calado muy adentro. He estado muy sensibilizado con la lucha de clases y la lucha obrera. He estado y estoy muy en contra de todo. Yo suelo decir: «Nunca hagas lo que la sociedad impone. Sé tú mismo y vete en contra».
Los conciertos entraron en mi vida. Grupos Punk o heavies, todos valían para este rockero, que veía como la expresión «pasión por la música y su entorno» cobraba fuerza. Barricada, La Polla Récords, Kortatu, Éxodo, RIP, Eskorbuto, Zer Bizio, Tijuana in Blue, Belladona, Cicatriz, Sutagar, Soziedad Alkoholika, MCD, Ultimátum, Bap, Danba, Decibelios… Es sólo una muestra de las bandas y formaciones que cada fin de semana me daban el aliciente suficiente para recorrerme la geografía de Euzkadi y asistir a alguno de sus conciertos.
Era el típico chaval con la habitación empapelada de pósters de sus bandas y músicos preferidos. El volumen de la música que escuchaba llegaba a niveles más que altos, siendo éste el motivo para que se mascase la tragedia con algún vecino, je, je, je. Alternaba estudios para sacarme el título de Técnico de Instalaciones Electrotécnicas y posteriormente el de Instalador de Redes y Comunicaciones. Llegué a conseguir ambas titulaciones y de esta manera entré en el mercado laboral. Mejorar un poco económicamente me dio pie a poder adquirir discos y revistas y llegar a un abanico más amplio de conciertos en directo.
Pero el punto de inflexión en mi vida como fan de la música «dura» fue cuando llegó a mis manos la cassette -sí, la cassette- de Iron Maiden. Hablo más concretamente del ‘Killers’. Después fue «Poderoso Como El Trueno», de Obús. Son cintas que actualmente tengo guardadas como oro en paño. A partir de entonces, el «buceo» por los grupos de Heavy Metal, tanto nacionales como internacionales, fue incesante. Compra masiva de discos, reproductor de sonido -lo mejor de la época-…, todo para escuchar a esas bandas que iba analizando día a día.
Descubrí también «Espacio XXI», un programa radiofónico que sintonizaba todas las semanas en una emisora que no era convencional. De este modo me informaba más si cabe de todo lo que se «cocía» en aquel momento en el mundo del Metal. Pronto seguiría asimismo el «Rompehielos» de Carlos Pina, los programas de El Pirata y así uno tras otro. Mi cultura musical seguía creciendo.
Todos los meses no faltaban ‘Heavy Rock’, ‘Metal Hammer’, ‘Rock Hard’ o «Popular 1», un sinfín de publicaciones escritas. No sólo me sirvieron para estar aún más al día, sino también para que los pósters centrales acabaran en la pared de mi habitación, como comentaba anteriormente.
Llegó un momento en que me propuse hacer un programa de radio. La colección de discos que ocupaba el mueble de mi habitación, y la información que estaba acumulando en mi cerebro sobre cada una de esas formaciones hizo que me plantease una pregunta: «José, tío, joder, cómo molaría hacer un programa de radio. ¿Y por qué no?», apostillé en silencio.
Contacté con un colega y le propuse la idea. Un día nos dirigimos a la radio municipal del pueblo donde residíamos. Hablamos con un conocido nuestro -hoy en día técnico de sonido de Reincidentes-, que era controlador radiofónico de varios programas. Le comentamos que queríamos hacer un programa semanal de una hora, dedicado íntegramente al Heavy Metal. Él fue quien se puso en contacto con el director de dicha emisora, que en aquel entonces estaba de prácticas y actualmente es un prestigioso periodista de «El Correo». Cuál fue nuestra sorpresa cuando nos comunicaron que aceptaban la idea. Así fue como «Al Pie del Cañón» se convirtó en una realidad.
Bajo este nombre, durante cinco años llevamos a las ondas puro y duro Metal de la época. Disfrutamos como niños y conseguimos entrevistar entre otros a grupos como Talión e incluso a Paco y Fortu, de Obús. Esta entrevista la llevamos a cabo en los estudios de Radio Popular en Bilbao, aprovechando que pasaban por allí en plena promoción del disco «Dejarse la Piel» por toda la península. Aquellos años llegaron a su fin cuando entró en mi vida el servicio militar. Después fue imposible compatibilizar la vida laboral con la radiofónica.
Me viene a la memoria el temazo de Legión titulado «Mili KK» cada vez que recuerdo la «mili», ese año perdido de mi vida. Por lo menos saqué algunas cosas buenas de ella, como tener frente a mí a unos músicos que me sorprendieron con gratitud a la hora de hacer su trabajo. Aprovechando mi paso por Madrid durante un permiso, pude conocer en persona al gran Javier Gálvez (D.E.P.). Nuestra amistad se fraguó por las continuas llamadas a su oficina para que me informase sobre las novedades musicales de los grupos que él llevaba como manager. En aquel entonces irrumpió en la escena metalera un grupo llamado Muro. Casualmente Gálvez fue representante de esta formación, una banda que me volvió loco hasta el punto que pedirle al propio Javier que me los presentara. Aquel directo «Acero y Sangre» fue mi banda sonora durante mucho tiempo y después todos los discos que fueron editando -pero eso sí, y con todos los respetos, con Silver Solórzano a la voz-.
Cuál fue mi sorpresa cuando nos montamos en un taxi y nos dirigimos a Vallecas, donde Muro tenía el cuartel general. Ya desde fuera se escuchaba con sonido atronador el desgrane de una de las diversas canciones que oía todos los días. Estaba «flipando». Ese grupo que día a día sonaba en mi equipo hi-fi, en el coche, lo tenía justo delante mío. Y todo gracias a la persona más entrañable que he conocido a lo largo y ancho de este país. Abrazos ahí donde estés, Javier.
La vida continuaba y llegaron los conciertos internacionales. Sería una locura describir cada uno de los «bolos» a los que he ido a lo largo de mi vida y a los que seguiré asistiendo hasta que el cuerpo lo permita. Pero sí voy a comentar cuál fue el primero al que asistí con una tremenda emoción y que hoy en día recuerdo como si fuese ayer. Nada más y nada menos que Dio con Hellowen. Estos últimos como teloneros, presentando ‘Walls of Jericho’. Buff, se me pone la carne de gallina recordándolo. Brutal, enorme, 8.000 personas en el Pabellón de la Casilla de Bilbao, pasándoselo en grande.
Concierto tras concierto fui conociendo infinidad de «hermanos del Metal». Hubo subidas y bajadas a nivel personal, pero la música con guitarras poderosas siempre sonaba y me ayudaba a salir de los baches y problemas que te genera la vida.
También llegó el momento de aprender a tocar la guitarra eléctrica. Ja, ja, ja, me río porque no conseguí tocar ni siquiera un sólo acorde. Ja, ja, ja, como diría mi pareja sentimental: «qué malo eres, por Dios». Ni corto ni perezoso, me apunté a una academia. Cuál fue mi enorme sorpresa cuando el primer día de clase me siento y aparece como profesor el gran guitarrista, compositor, productor y fundador de ese grupazo llamado Vhäldemar, que actualmente está arrasando en la escena metalera. Curiosamente, les había perdido la pista, ya que estuvieron parados unos ocho o nueve años.
Para qué más… La conexión con Pedro J Monge fue tan rápida como sus dedos por el mástil de su guitarra. Se forjó entonces una amistad que perdura hoy en día. Además, él fue el impulsor del mote que me ha acompañado desde entonces, «Kema Púas», porque razón no le faltaba. Ja, ja, ja, fijaros lo malo que sería que el propio profe me catalogó de esa manera: «Kema Púas», ja, ja, ja, ja, ja, me parto.
Otro momento importante en mi bagaje como fan rockero fue cuando me presentaron amigos comunes a uno de los mejores periodistas de Rock de este país, Leo Cebrián Sanz, que ha trabajado en las revistas ‘MetaliK.O’ y ‘Heavy Rock’ -con el Mariskal- y que actualmente es el Redactor Jefe de la revista gratuita más longeva de este país, LosMejoresRock.com, que creo que muchos conocéis.
Desde el minuto uno entablamos una conversación musical acorde a los conocimientos y dudas musicales que ambos teníamos. De ahí salió la posibilidad de colaborar con la revista. Actualmente ya llevo en mis espaldas infinidad de artículos y entrevistas a nuestras bandas y músicos. Y por supuesto, también unas cuantas batallas periodísticas vividas junto a Leo.
He creado los espacios «La pluma rockera» -en el que damos cabida a publicaciones literarias que tengan alguna vinculación con el Rock- y «Cantantes de nuestro Rock» para dar visibilidad íntegra a nuestros cantantes, los de esas bandas que escuchamos, ya sean emergentes o consagradas.
También decidí reactivar los directos que en el pasado protagonizó Jon Marin, director de la revista. La única diferencia es que yo lo he presentado como un festival itinerante de Metal, ya que antes se celebraban más bien en la zona madrileña. De nombre LosMejoresRock.com Metal Fest, es una oportunidad para esas bandas emergentes que quieren tocar en directo de forma profesional y trabajando en equipo.
El tema de pertenecer a una asociación rockera también forma parte de mi vida. Empecé en aquella de la que fue precursor Manu Mata, cantante del grupo Othar y Kolectivo Suicida. El objetivo principal era potenciar o ayudar a las bandas noveles a tocar en directo. Actualmente está totalmente parada sin actividad alguna. No es nada nuevo. Cuando surgen este tipo de proyectos colectivos sí se empieza con ganas, pero al final la implicación de los integrantes decae, hasta el punto de acabar con su actividad.
Asociación Ciudad del Rock y las Artes (ANCRA). Suena bien, ¿verdad? Pura utopía, ya que en esta ocasión ha pasado lo mismo que con tantas otras iniciativas. Fue en proyecto que «pintaba» muy bien, dado que incluso se empezaron a organizar conciertos de bandas emergentes para de esta manera empezar a andar. Por un lado, se trataba de dar oportunidad a las bandas en condiciones óptimas y que todos saliésemos contentos. Y por otro, ir recolectando dinero para la futura ciudad del rock. Demasiado bonito para un proyecto muy ambicioso, que se marchita debido a lo mismo que he comentado con el ejemplo anterior: la implicación de las personas.
Ya para terminar y como colofón a toda esta vida que he resumido, actualmente me encuentro inmerso en el montaje de mi propia revista digital, que será una realidad en el año 2021. Su nombre es «KMP Cultura Rock de aquí», denominación que es en sí misma toda una declaración de intenciones. Para empezar, estarán alojados todos los artículos y entrevistas que tengo realizadas hasta el momento en LosMejoresRock.com. En esta revista digital no sólo tendrán cabida las bandas y músicos del Rock y Metal de nuestro país. Cine, pintores, portadistas, teatro, locales de Rock… Un amplio abanico de artículos del ámbito que sea, siempre y cuando tengan alguna relación con el Rock/Metal de este país que nos ha tocado vivir.
Hasta aquí mi biografía, la de un fan rockero que, eso sí, todo lo que hace lo intenta mejorar día a día poniendo el corazón en ello. Por eso:
«Escuchar música te hace ser mejor persona y te limpia el alma. Si es Rock, mejor».
José Ramon Nieto «Kema Púas»
