El pasado viernes 25 de marzo se celebró en el Jager Rock, el local que regenta José Jager en Mejorada del Campo (Madrid), una nueva proyección y pase de público del documental “500 Pesetas con Pelotazo”, realizado por Leo Cebrián Sanz. El propietario y gerente de este bar es todo un personaje de la noche musical en la Comunidad, ya que lleva ejerciendo como hostelero rockero desde hace décadas. Fue trabajador de la cadena Reyzábal y cuenta con el crédito que le otorga haber manejado la cabina del “pincha” en un referente tan legendario como la discoteca Consulado.
El Jager Rock es físicamente pequeño, pero lo hacen grande su programación de Rock clásico y melódico y sobre todo la fidelidad y actitud de su clientela habitual. Todo el rockerío de esta parte del territorio madrileño acude fielmente a hacerse fotos tras la ya famosa barra del local. A sus pies hay un “paseo de la fama” cual Hollywood Boulevard de Los Angeles y en sus paredes se suceden los collages de grandes actores y actrices de Hollywood.
Sobre una de esas paredes se colocó el telón identitario del audiovisual, por el que pasó la práctica totalidad de la audiencia de esta mágica noche. Vimos camisetas de Muro, flecos y encajes, gafas de sol como las que siempre luce José Jager en sus retratos, pelos de colores y blanco inmaculado, tatuajes y todo un muestrario de estilos del viejo y amado Rock and Roll y Hard Rock de los 80. El póster provisional del largometraje lució en el Jager desde días antes, por lo que debieron ser muy pocas las personas que se resistieron a posar con la imagen de la sala Canciller a sus espaldas.
Entre las caras conocidas que nos honraron con su presencia en el pase estuvieron Raquel Beltrán Poyo y Nani Muñoz -seguidoras de esta música desde hace décadas- y Pilar Ruiz y Tony Chapi, padres de Edgar, batería de la banda WildHärd (antes Invaders). Tony fue además el antiguo cantante del grupo Caronte, que cuenta con su propio minuto en el montaje de “500 Pesetas con Pelotazo” al haberse incluido un fragmento de la actuación de su banda en la sala Canciller.
Entre las caras conocidas que nos honraron con su presencia en el pase estuvieron Raquel Beltrán Poyo y Nani Muñoz -seguidoras de esta música desde hace décadas- y Pilar Ruiz y Tony Chapi, padres de Edgar, batería de la banda WildHärd (antes Invaders). Tony fue además el antiguo cantante del grupo Caronte, que cuenta con su propio minuto en el montaje de “500 Pesetas con Pelotazo” al haberse incluido un fragmento de la actuación de su banda en la sala Canciller.
Otras figuras destacados que animaron la convocatoria fueron el cortometrajista y profesional cinematográfico Sergio Laguarda o David Peñuelas -un activista incansable de la escena madrileña por mor de sus programas de radio (actualmente Revi Radio)-, quien para ambientar la gala se trajo desde una carpeta estudiantil con fotos de los ídolos “heavies” de la época a un póster firmado por Sangre Azul… ¡con motivo de su gira del disco “Cuerpo a Cuerpo” en 1988!
Tampoco faltaron Paco Manjón -codirector junto a Cebrián del documental “Ellas son Eléctricas”- y Antonio ‘Albatros’, regente en su día del Albatros TexMex en el barrio de Vicálvaro y actual responsable de la asociación Western Wagon, otro lugar de visita imprescindible en la propia localidad de Mejorada del Campo, donde habitualmente se celebran conciertos de música de raíz (Country, Blues-Rock…) y Rock and Roll clásico.
Un proyector sobre una caja de bebidas puesta del revés y una pantalla cuadrada de diapositivas fueron suficientes para disfrutar de una noche plena de Rock y cultura. Durante la velada hubo incluso un pequeño intermedio en la proyección para que parte de los/las presentes pudiera proveerse de bocadillos en el bar de al lado e incluso introducirlos en el Jager para ser consumidos mientras sus comensales veían la segunda parte de “500…”. Todo un detalle por parte de José Jager, al que todos y todas parecen adorar en este particular santuario del ocio creativo.









