El pasado viernes 30 de mayo se celebró en la madrileña Asociación Cultural El Sol de la Conce una nueva proyección del documental “500 Pesetas con Pelotazo”. Esta entidad vecinal nacida al calor del movimiento reivindicativo 15M cuenta con un emplazamiento situado en la calle Virgen de la Fuencisla, en pleno barrio de la Concepción. Es importante destacar su localización geográfica, ya que a apenas cinco minutos de caminata se halla ubicado el local que en su día ocupó la primera discoteca Canciller, la radicada en la calle Alcalde López Casero. Era lógico que uno de los pases tuviera lugar a este otro lado del Parque del Calero, en uno de los ejes de la parte del distrito de Ciudad Lineal que divide la zona de influencia del “Canci” de una de sus áreas colindantes.
“Creando el barrio que queremos” es el lema de este colectivo abierto a cualquier iniciativa cultural y didáctica que genere interés y debate. Una de sus asociadas, Lina, fue quien coordinó la actividad desde meses antes, tras ser propuesta por el director Leo Cebrián Sanz en una de sus asambleas. Ella misma presentó la actividad a sus compañeras y compañeros.
Una treintena de personas llenó el sótano de “El Sol…”, entre las que destacó un cliente del Canciller cuando ese espacio de ocio era club de juventud. Entre los asistentes hubo músicos como Jesús Jiménez -cantante y guitarrista de Aulladores- y Nicolás “Capitán Entresijos”, músico fundamental de la escena madrileña del Punk-Rock, quien además colaboró con el audiovisual mediante la cesión y autorización de uso de parte de su colección de entradas.
Nos sorprendió gratamente el apoyo de algunos “reincidentes” como el joven Aldo, un aficionado y ya historiador de nuestra música, que apenas unos días antes había asistido en Aluche a la cita de la exposición “Rock en los Barrios”, y Javier del Valle, presentador y realizador del programa “Otra Semana de Rock”, que se emite en la independiente Radio Enlace del barrio de Hortaleza.
Al final del acto se desarrolló una breve pero cordial interacción con el público que apoyó el pase, que comentó con el realizador parte de sus impresiones y recuerdos. El encuentro se prolongó en la planta de arriba para evitar el calor que ya por esas fechas se empezaba a registrar en la ciudad de Madrid. Un pequeño aperitivo por parte de la organización anfitriona puso un generoso y brillante colofón a una experiencia distinta a la habitual de las convocatorias de visionado que se celebran en bares musicales.









