Qué sería de nuestra escena sin el fan, el consumidor/a de eventos, sin ese seguidor/a que respeta una cultura única, al margen de lo establecido. Auténticas “enciclopedias” musicales, conocimientos sobre formaciones y músicos quedan archivados como si fuese un disco duro en la memoria de estos perfiles, que viven y ven cómo el Rock, en todos sus afluentes, sigue vigente a pesar de los tiempos que corren.

Los directos forman parte de su forma de vivir, aunque ciertas actitudes por parte de promotores, músicos, salas… no sean de su agrado, quedando en su circuito cercano los comentarios o posibles “reprimendas” que, con muy buen gusto, desearía hacer llegar a la parte correspondiente. Nuevas generaciones, los hijos/as de los que antes llevaban la chupa de cuero, en la actualidad se quedan anclados en la nostalgia sin dar un voto de confianza a esas bandas emergentes que luchan por sacar la cabeza con originalidad.

A la hora de cómo consumir cultura, la situación deja así a esos retoños libres, desarrollando como es el caso otra visión de lo que es ser realmente amante de la música dura. Nosotros queremos conoceros y daros voz, ya que el artista y las profesiones que giran alrededor no serían lo que son sin vosotros, nosotros, el público.

Un cara a cara sin redes sociales, ya que muchos/as las utilizan para dar opiniones sin sentido, llegando al insulto y creando perfiles falsos para dar rienda suelta a lo peor del ser humano. Sabremos en primera persona cómo te iniciaste en este mundillo, los pros/contras, qué cambiarías y un sinfín de preguntas con respuestas preparadas para difundirlas a los cuatro vientos. Por eso mismo, esta sección la hemos denominado: “Aquí Mandas Tú”.

Nos estrenamos con un perfil que cumple la mayoría de requisitos para que forme parte de este espacio en favor de nuestra comunidad. Álex de la Torre -en efecto, el motero-, al que muchos de vosotros/as tenéis en vuestro Facebook o Instagram, donde diariamente le vemos devenir por la vida con sus aficiones culinarias aderezadas de buena música metalera.

 

Un asturiano de León

Según el, no le pidieron permiso. Fue un accidente llegar a este mundo un domingo de verano sobre las 07:00. Aquella mañana, en la montaña leonesa se podía percibir el calor que estaba por llegar… ¡y sin cerveza! Un neonato esgrimía agudos en modo llanto. Quizás se podría presagiar unos gustos musicales no muy acordes con la sociedad que le vio nacer.

Para adentrarte, descubrir, sentir o emocionarte con nuestra música hay un factor universal como es, para él/ella, una situación importante con la que conocer ese disco, banda o músico que te llegue al corazón. O ese escalofrío, con la frase “joder, cómo suena esto”, que te hace escucharlo día tras día mientras te sube el ánimo al máximo nivel. Hablo de tu primo/a, hermano/a, amigo/a, tío/a…., que casi siempre son las personas culpables de adentrarte en el mundo del Rock/Metal.

El caso de nuestro protagonista no tiene desperdicio. Ya a la temprana edad de siete años -apenas se avistaban los queridos años 80-, el responsable fue un “primo” postizo, de nombre Félix (hay que ver la que liaste). Aparte de enseñarle a fumar, le daba unas charlas sobre artistas de la talla de Suzi Quatro, Janis Joplin, Nina Hagen…y similares, dejando perplejo al joven Álex, hasta el punto de querer seguir indagando en el estilo.

Llegaron a sus oídos canciones con letras que decían “tormentas de truenos y luz” o “vamos muy bien, borrachos como cubas y qué”, llamándole la atención la estética de esos músicos que con sus bandas rompían estereotipos del momento, como si de un hijo de Caín hablásemos.

 

 

La cadena COPE, salas de fiesta y una anécdota

Su padre no era lo que se dice rockero -locutor de la cadena COPE en Murcia-, situación que nuestro hermano aprovechaba para conocer a esos artistas con los pelos largos, que era y es lo que le “mola”. Aunque lo más duro que compartió con su progenitor fue aquel “El Rock de una Noche de Verano” de Miguel Ríos.

Su descubrimiento de la música que le gustaba continuó con aquel catálogo llamado Discoplay, además del devenir por la emisora de formaciones que hacían promoción. Nuestro joven metalero aprovechó la situación para conocer más de cerca a los protagonistas de esas melodías que golpeaban con fuerza su cabeza, y que se mezclaban con todas esas cintas grabadas que escuchaba cuando iba de camino al estudio junto a su progenitor.

Sus colegas le envidiaban por la cantidad de grabaciones que tenía, y que superaban las 2.500 unidades. Discos de todas las ramas rockeras quedaron entre esos documentos sonoros, para una auténtica enciclopedia musical que iba in crescendo en bien de su propia cultura. Con ellas no tenía el problema de que hablase el locutor para poder grabar una canción, una situación que todos hemos vivido años atrás y que muchos/as habéis sufrido.

Hay una anécdota que le gusta contar sobre un “pintas” -que es como denomina al protagonista de la situación que os voy a relatar-. Resulta que tras conocer a un tipo muy “majete”, este “pintas” le regaló una cinta de un grupo llamado Hot Angels. Escuchaba día tras día ese aporte sonoro que le encantaba y le volvía loco, hasta que un buen día se enteró de que todo era una “fantasmada”, una broma que resultó ser ‘Shout at the Devil’, de Mötley Crüe. Desconocemos cómo acabaría esta broma, que por otro lado le sirvió para conocer a una banda que le marcó la vida.

 

 

Un playback de Sangre Azul, el ejército profesional y los garitos de León

La vida continuaba entre chalecos, cazadoras cruzadas, cadenas, muñequeras, botas con espuelas, enfrentamientos con rockers y grandes dosis de cerveza. Su periplo por conciertos en directo supera en la actualidad las 3.000 actuaciones de todos los niveles, no olvidando en concreto un concierto de sus comienzos, que quedó grabado para la posteridad en su biografía.

Hablamos de un “bolo” televisivo de nuestros queridos y añorados Sangre Azul. Se emitió desde las playas de San Javier, como parte del programa “Costa Cálida” del circuito regional de Murcia. Fue una de las primeras actuaciones a las que asistió este joven lozano. El playback era más que evidente, no entendiendo Álex la razón de que una formación de ese calibre fuera capaz de “actuar” de esa manera. Este momento le generó una mezcla de la sensación de ridículo con el entusiasmo que le producía Sangre Azul, lo que en todo caso dio como resultado un enaltecimiento de su pleitesía hacia la banda madrileña.

Álex ingresó en el ejército profesional con 17 años, motivo por el que durante un tiempo no llevó el pelo demasiado largo. Su traslado a León le condujo a la pertinente ruta “turística” por los garitos del momento. Uno fue El Dragón Rojo y a otro le conocían como El Sierra. Ambos los frecuentó este ya curtido amante de los sonidos duros.

El novato soldado compaginaba en Madrid su trabajo con ese alterne en el que la rebeldía se mezclaba con guitarras punzantes y letras de unas canciones molestas que a muchos/as les incomodan incluso a día de hoy. En aquella época llegó a tiempo de vivir la música en templos como el Canciller o Sukursal o la zona de los bajos de Argüelles, lo que dio paso a su regreso a la comunidad murciana.

 

 

Un bar de tapas y sus “pinitos” en emisoras regionales

Ya terminada la época militar, Álex continuó su vinculación al Rock en modo profesional, abriendo un bar de tapas. Un oasis entre tanta “música” sin alma, ya que os podéis imaginar lo que sonaba entre esas paredes.

Esta actividad la compaginaba con su trabajo en emisoras de radio regionales como Radio Levante, Radio Armonía Totana, Radio Centro Beniel o incluso Cadena 100, en las que realizaba programas nocturnos de corte rockero. Su vida continuaba y el destino le llevó a vivir en Londres, Sevilla y Asturias, acabando en la capital del reino con su cuerpo marcado por unas cicatrices propias de quien siempre ha sido un luchador.

 

De Madrid al infierno

Ya en 2015 vuelve a su querido Madrid, una ciudad que según él le hace feliz. En la actualidad es fácil verle en muchos de esos conciertos de nuestro “rollo” que se celebran cada fin de semana o incluso entre diario. Lo mismo como público en el programa ‘Got Talent’ o en algún anuncio de televisión, en paralelo a otra de sus actividades como DJ en Maldito Kupido o Algo Salvaje Rock Bar, el nuevo local de Vikki Mauer.

Ya en sus redes sociales, entre otras historias, Álex dispone de un catálogo culinario que día a día expone este Arguiñano del Rock. En él nos deja entrever cómo se las gasta entre fogones. Un auténtico jinete en su caballo de acero, que surca la vida a golpe de Rock and Roll y deja entrever unas cicatrices que el tiempo ha curado, mientras ejerce lo que nadie debería arrebatarnos: la libertad.

José Ramón Nieto “Kema Púas”

“Escuchar música te hace ser mejor persona y te limpia el alma. Si es Rock, mejor”.