El pasado viernes 28 de febrero pasaron por Madrid el cantante Aarón Romero y el guitarrista Asier Cuiral «Cuiri», dos de los componentes de Linaje, la banda de moda en materia de Rock Poético de nueva generación. El objetivo de su presencia en la capital fue la realización de una serie de entrevistas para medios como KMP Cultura Rock, ya que el objetivo era la presentación de su primer disco: “Desataron a los Perros”. La conversación tuvo lugar en las oficinas de la distribuidora digital Altafonte.
Durante el encuentro se habló del significado más personal del nombre del grupo y del gran ambiente rockero que aún persiste en la comunidad foral de Navarra y especialmente en su localidad natal de Berriozar. Para quien aún no lo sepa, Aarón es el hijo de Kutxi Romero y no se puede negar que sus dos estilos como creadores son similares aunque complementarios. Y por cierto, a la hora de manejarse con los medios, el líder de Linaje domina la promo con una pasmosa seguridad, heredada directamente de su señor padre.
Esa locuacidad del Romero Jr. nos permitió conocer todos los detalles sobre la elección de “Kolibrí” Díaz como productor del trabajo, en tanto su compañero “Cuiri” se encargó de glosar el arte gráfico del álbum y la ilustración de la portada. Ambos compartieron su análisis de los tres primeros temas de la colección que han tenido la consideración de single: “A remojo”, “Nunca quise tu esqueleto” y “A la luna le sobran canciones”, cuya elección han compartido con los responsables del sello, El Dromedario Records.
La participación de Albertucho en la canción “Querida libertad” es objeto de otra pregunta y el subsiguiente repaso a la nómina de colaboradores nos permitió confirmar que otro de los ayudantes de “Desataron…” ha sido Aran Romero, el hijo de tres años de su tío Martín Romero, cantante de Bocanada. Por su parte, “Cuiri” reivindicó con argumentos de peso que haya en su primer repertorio un tema en euskera: ‘Askatu ezazu ilea’.
Los videoclips son guionizados por el propio Aarón, que ya de paso comentó que su sintonía con la “disquera” es absoluta en ese y otros cometidos. «La oficina» funciona en simbiosis con los cuatro canes de Linaje. El Dromedario ha hecho paralelas las ediciones del primer disco de Marea y el debut del nuevo eslabón de la cadena, pero el vocalista cree que hay público para ambos productos, uno veterano y otro de nuevo cuño.
Los “raros peinados raros” del cuarteto -que diría Charly García- retratan a una formación con enormes ganas de llevar la antorcha del relevo generacional, cuya imagen no casa con la música que facturan… ¡ni falta que hace! Lo están demostrando ya en su gira de pequeñas salas -hace unos días en Madrid en Gruta 77-, aforos medianos -la Rockville de la capital- e incluso festivales masivos a horas tempranas del cartel.
Leo Cebrián Sanz









