Hoy en día, si no estás en las redes, no existes; eso es evidente. Aunque quizás cierta parte de músicos y bandas no lo tienen claro. Por supuesto, porque es un gasto adicional, o porque los propios artistas creen que son capaces de tener en buena forma su página web, Facebook, Instagram, YouTube… Para los que trabajamos en medios, o de cara a poder promocionar una banda o a sus músicos, la sorpresa siempre es la misma. Poca información y además sin actualizar. Esto es una realidad que nosotros mismos sufrimos alguna vez.
La solución suele ser un cruce de mensajes de WhatsApp con el interesado/a, en los que se nos alerta de que la información escrita en el artículo no es del todo correcta. Este es el cauce habitual de solución de esa información errónea, que en consecuencia debería de ser modificada de inmediato desde el punto de origen. Por eso, existen profesiones paralelas a la del artista global, que pueden hacer la vida más fácil en esto de tener sus redes sociales al día para beneficio de seguidores, fans y público en general.
Un contable, el disco de Europe y sus guitarras
Como bien sabéis, una de las cosas buenas que tiene nuestra cultura es poder conocer a personas del mismo “rollo”. Véase nombres propios a nivel de hermanos/as del Rock o profesionales que merece la pena tener en tu agenda de contactos. Uno de estos trabajadores es Manuel Martínez -no se trata del cantante de Medina Azahara, no confundamos…¡Qué más quisiera él!, aunque los dos tienen un punto en común: la profesionalidad-.
Este contable es un gallego que hace apología de sus raíces, un trabajador metódico en todo aquello que crea desde su oficina, en esas tierras donde el pulpo y demás productos culinarios se dejan querer. Mi relación profesional con él data de marzo de 2018, cuando publiqué un artículo sobre un grupo llamado Galilea. En él encontramos a nuestro guitarrista José Rubio junto a Hugo Bistolfi, antiguo teclista de Rata Blanca. Fue con Manuel con quien contacté, ya que él mismo lleva o llevaba la parte digital de este proyecto. Desde el primer momento, su ayuda para poder elaborar dicha publicación fue de lo más exquisita y amable, manteniendo dicha relación hasta el día de hoy y espero que por mucho tiempo más.
Este economista nació en el año 1975 en El Ferrol (La Coruña). Como cualquier niño de la época, paso su infancia jugando en la calle. Pero a la temprana edad de once años, un primo suyo le empezó a educar el oído con bandas del calibre de Rainbow, Judas Priest, Dio, Barón Rojo, Iron Maiden y demás formaciones del momento. De esta manera empezó una mezcla de pasión y forma de vida, que cambiaría su visión de cómo invertir el tiempo. Lo de ahorrar para comprar vinilos empezó siendo una asignatura que pasaría a formar parte de su modus operandi. El sentimiento de buen devorador de música ya formaba parte de su forma de ser. ’The Final Countdown’, de Europe, fue su primer disco, comprado con esfuerzo y el ánimo de poder reunir dinero para algo que le había tocado el corazón. Su pasión iba in crescendo, pasando a querer flirtear con la guitarra eléctrica. Desconocemos si en aquel momento su melena volaba al viento y quería parecerse a Yngwie Malmsteen, pero lo que sí podemos verificar es que hoy en día podía ser todo un Joe Satriani gallego (por lo del poco pelo).
Bromas aparte, nuestro protagonista llegó incluso a tocar en grupos de la zona. Actualmente cuenta en su poder con una Ibáñez, una Fender Stratocaster americana y un Marshall Valvestate de 100W. Su relación con el instrumento de las seis cuerdas y esas formaciones en las que tocaba le hacían mejorar día a día. Pese a su dedicación de ocho horas y tocar en bandas, pronto comprobó que quizás la situación no le daría para vivir. Tuvo que tomar entonces una decisión difícil e ir cambiando de dirección en lo que a estudios se refiere.
Músico, apasionado de la informática y Niko del Hierro (Saratoga)
Este profesional tiene otra pasión, que es la informática. Siempre ha tenido claro que de alguna manera tenía que fusionar su actividad empresarial con la música y lo digital. Para ello, su interés por los negocios online le empezó a ocupar sitio en su hábil visión para un futuro negocio, que además podía ir de la mano con la música. Ni corto ni perezoso se embarcó en la creación de una app gratuita de nombre “El club del Rock”, que sirviese para poder unificar bandas, garitos, medios y público, en un alojamiento fácil y cómodo para tener a mano toda la información que quisiera el usuario.
Cierto día, nuestro “artista” de la red de redes recibía una llamada de uno de sus ídolos como músico y fan de la banda que regenta. Ni más ni menos, Manuel tenía al otro lado del teléfono a Niko del Hierro, bajista de Saratoga. Después de la presentación pertinente y el asombro de nuestro protagonista, la conversación con el músico derivó en la propuesta por parte del fundador de Saratoga de hacer realidad una aplicación móvil de su grupo. Digamos que la situación se podía resumir en un estado en el que a un tiempo se mezclaban sus nervios con la euforia de sentirse bien como profesional. En aquel momento teníamos a Manuel trabajando con su ídolo y además haciendo lo que él siempre ha querido, que es fusionar lo digital y la música. La puesta en marcha de la aplicación no se hizo esperar y el comienzo de esta andadura los llevó a trabajar conjuntamente durante un buen tiempo.
Como se suele decir en el argot callejero, “el dinero llama al dinero”. Pero en este caso no hablamos tanto de dinero, ya que como podréis escuchar en la entrevista que acompaña a este artículo, poder gestionar tus redes no supone un gran desembolso si se divide su coste entre los miembros de la banda. En este caso, podíamos decir más bien que “el buen profesional llama al buen profesional”. Al final no pudo ser lo de la aplicación de la banda Saratoga ni tampoco “El Club del Rock” por problemas con la empresa dueña del software. Finiquitada esa etapa, que en absoluto le dejó merma alguna para poder continuar con su pasión, Manuel continuó con su buen hacer. Desde luego, si nos paramos a pensar en el estado emocional de Martínez en aquel momento, la envidia sana puede invadir a cualquier persona que lea esto y entienda lo que es emprender un proyecto empresarial.
¿Por qué digo esto? Pues por una nueva llamada que alimentó todo lo que he comentado antes. Azrael, la banda mítica de Granada, reclamaba los servicios del gallego. Se trata de otros míticos metaleros a los que Manuel tiene un especial cariño, ya que Martínez considera esta formación de lo mejor dentro de su estilo. Poco a poco el listado sigue en ebullición, con nombres de la talla de 4BajoZero, Evil Hunter, Roberto Beade, Cherokee, Cranio, José Rubio o Elisa C Martin. Son ejemplos válidos para que os hagáis una idea de los derroteros por lo que se mueve este artista digital.
Un rockero al servicio de nuestra cultura
Dicen los entendidos que cuando un productor musical es músico, trabajar resulta mucho más fácil para las bandas. Este símil lo podríamos extrapolar al ejemplo de Manuel Martínez como buen amante del Rock que es. De hecho, doy fe de ello, ya que son varios los años que he podido trabajar con MMP de diversas maneras. La conexión ha sido inmediata desde el minuto uno en que iniciamos esa conversación puntual sobre bandas y músicos. Manuel sube hasta el máximo nivel canciones como ‘The Sentinel’, de los Judas Priest, o “Resistiré”, de Barón Rojo, para que le sirvan como impulso cuando encara su actividad.
“Si no sabes promocionar tu trabajo, tendrás que pagar para que te lo hagan”. A Manuel se lo escuchado decir más de dos veces, motivado quizás por la práctica de algún musico en el arte del regateo económico. Este comentario se puede derivar a más iniciativas, porque no sólo en el mundo musical es donde a los artistas les cuesta invertir dinero en la promoción de algo que es suyo. Son muchos/as los/las que mezclan en sus redes sociales su actividad profesional con la particular. En algunos casos quizás eso pueda ser un error, tal y como el responsable de MMP explica a sus clientes como el buen asesor que es.
Por eso, Manuel te ofrece la realización de la página web, llevarte las redes sociales, te contrata el merchandising, te coordina distintos conciertos o eventos e incluso si necesitas un videoclip, MMP te lo ejecuta “llave en mano”. Una de sus metas es ser un referente a nivel estatal y mundial en lo que es la imagen digital de las bandas. Termino este repaso a la trayectoria de este trabajador dejando un mensaje subliminal para esos músicos, bandas y demás profesiones que tienen algo que mostrar al mundo. Es sólo una reflexión, pero… ”de qué sirve hacer un gran trabajo si no lo conoce nadie”.
José Ramon Nieto “Kema Púas”
“Escuchar música te hace ser mejor persona y te limpia el alma. Si es Rock, mejor”.









