Obús. Palacio de Vistalegre. Madrid. Sábado, 13/12/25

17 / 12 / 2025

Hoy nos toca celebrar el concierto que la formación original de Obús ofreció el pasado sábado 13 de diciembre en el Palacio Vistalegre de Madrid. Y digo celebrar porque hacía años e incluso décadas que no veíamos a Fortu y Paco tan centrados en el repertorio de la banda. Parece evidente que una de las condiciones para el regreso por una sola fecha del “Tío Luis” y Fernando era que la actuación se planteara sin las trabas que han lastrado los “bolos” del grupo en los últimos años, es decir, las charlas y bromas de Fortu con la audiencia, el excesivo tiempo que el cantante dedicaba a los personalismos y sobre todo la elección de un repertorio que no ha variado en las últimas dos décadas.

Muy al contrario, resultó muy sorprendente y positivo comprobar la seriedad y profesionalidad con la que el cuarteto se planteó este auténtico regalo navideño. Fue una descarga de Heavy-Metal en estado puro, sin apenas parones y con un equipo conjuntado con muchas ganas de agradar y sobre todo convencer. Sonaron todos y cada uno de sus éxitos e incluso temas de los considerados “menores”, pero que también forman parte de su historia y legado. Algunos estaban más ensayados y otros no tanto, lo que no impidió una sensación de feliz continuidad, de intensidad y entrega constantes.

 

 

Fue muy inteligente además el modo en que ordenaron las canciones, alternando esos himnos con algunas composiciones más lentas, es decir, calibraron muy bien la intensidad de lo que estaban haciendo y en ningún momento se les vio flojear. Difícil, obviamente teniendo en cuenta la edad de los músicos, pero desde luego esta noche parecía bendecida y todo salió a pedir de boca.

El público, que cubrió el aforo en sus tres cuartas partes, no salía de su asombro al comprobar que la cosa resultaba como siempre desearíamos con Obús, que optó con buen criterio por no interrumpir la dinámica de la noche con colaboraciones y distracciones ajenas. Apenas dos excepciones: el teclado de Fernando Sancho en “Complaciente o cruel” -quien ya lo tocara en su día en el disco en directo- o el saxo del músico y director de orquesta Luis Cobos en la vacilona “Dame amor”.

 

 

La producción que desplegó su agencia y promotora Calle Underground consistió en la proyección sobre la pantalla situada al fondo del escenario de montajes de vídeo alusivos a las canciones que se interpretaban, mientras se disparaba una buena carga de efectos de fuego, bengalas y humo. Da que pensar lo bien que funcionarían las bandas nacionales si siempre contaran con semejante despliegue.

Por otra parte, los minutos previos al bis fueron aprovechados para hacer sonar el tema “Castigo infernal”, mientras veíamos una galería de imágenes de personalidades fallecidas del Rock Duro nacional, desde el locutor de radio Mariano García o el matrimonio de managers de Javier Gálvez y su esposa Carmen a músicos como los recientemente fallecidos Jorge “Ilegal” o Robe. Fue un detalle de buen gusto ante el “todo Madrid rockero”, ya que el sábado no faltó a la cita ni el público habitual de la agenda de directos de la ciudad ni tampoco aquel que vemos de Pascuas a Ramos en convocatorias muy concretas.

 

 

Esta noche memorable parecía una cena de empresa en la que todos coincidimos con la mejor predisposición para celebrar la marca del Heavy español. El ambiente en los bares de los alrededores fue de los que no se olvidan en años y los protagonistas de la velada parecían ser conscientes de ello. Bravo pues para Fortu, Paco, Juan Luis y Fernando porque supieron estar a la altura y ofrecer un espectáculo cabal y pleno de energía y entretenimiento.

A tenor de lo que vimos y escuchamos, lo lógico sería que Obús se planteara una gira por varias ciudades de nuestro país, ya que el tiempo de preparación y ensayos de semejante actualización se merecería ser compartido por cualquier fan de la banda, Latinoamérica incluida.

Leo Cebrián Sanz

Foto: Paco Madrid.  

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