Un lustro de trayectoria en el cine independiente avala a Jesús Puente Jiménez, más conocido en el mundillo de la música y el séptimo arte madrileño como “Conan”. Su cuarta obra es un mediometraje que se adentra en un nuevo género, el fantástico, al que añade toques de terror gótico y la ya característica acción tan presente en sus producciones.
Este cineasta modelo de la autogestión y el emprendimiento real ha reunido a una treintena de personas entre actores, actrices y equipo técnico. Una de las notas más destacadas de su nueva aventura artística es de nuevo la capacidad de Jesús para concitar el apoyo de tantas amistades, músicos y compañeros, que hacen posible el trabajo colectivo de una manera colaborativa y desinteresada.
La actriz protagonista de “El que trae el infierno” es la actriz Irene Morillo, una experimentada intérprete con varios trabajos en su curriculum. El personaje que representa es Jezabel, una despiadada sacerdotisa que lidera una temible secta satánica, que secuestra niñas para hacer sacrificios al diablo y está formada por terroríficas brujas y malvados guardianes del averno.
La historia se desarrolla a partir de una orden del Estado recibida por un T-800, un ser transformado en una auténtica máquina de matar. Este personaje encargado por “Conan” es un fantasma qué vive en la oscuridad, cuya misión es rescatar a las inocentes y terminar con el terror tras desencadenar el apocalipsis entre los habitantes de la Tierra. El giro final de guión garantiza la sorpresa del público.
Como ya es habitual en todas las películas del director, las imágenes se apoyan en una poderosa banda sonora, en este caso caracterizada por su atmósfera oscura. La música está interpretada por King Molly, con arreglos y letra de Javier Correal.
El estreno de “El que trae el infierno” se producirá el próximo sábado 14 de febrero como parte de la segunda edición en Leganés de FESCI (Festival de Cine Independiente), que tendrá lugar en su Teatro Rigoberta Menchú a partir de las seis de la tarde del próximo sábado 14 de febrero. La entrada es gratuita.









