Un poco de condimento nórdico nunca está de más en el Rock Melódico a caballo entre el nuevo y el viejo continente. Esta vez la representación “eurovisiva” llegó desde Finlandia con Shiraz Lane, la banda que integran el vocalista Hannes Kett, el guitarrista Jani Laine, la segunda guitarra (rítmica) de Miki Kalske, el bajista Joel Alex y la batería de Ana Vilkkuma. El grupo cuenta ya con quince años de trayectoria y nueve discos: ‘For Crying Out Loud’ (2016), ‘Carnival Days’ (2018), ‘Forgotten Shades of Life’ (2022), el reciente ‘In Vertigo’ (2025) -del que tocaron cuatro temas- y los EPs ‘Be The Slave Or Be The Change’ (2015), ‘Vibration I’ (2020) y ‘Accoustic Archives’ (2024) y ‘Come Alive’ y ‘Live a Little More’ (2025).
De todas sus referencias eligieron un compensado repertorio con las siguientes canciones, tal y como sonaron en su orden de interpretación: ‘Plastic heart’, ‘Stone cold lover’, la irresistible ‘Broken into pieces’, ‘Keep it alive’, ‘Come alive’, ‘Tidal wave’, ‘Live a little more’, ‘Do you’, ‘Dangerous’, ‘Harder to breathe’ y ‘To the moon & back’, su versión de los “poperos” australianos Savage Garden.
El espectáculo de Shiraz Lane está basado en el entretenimiento y la diversión, dos elementos que se vieron favorecidos por la hora y las circunstancias de comienzo de su actuación, unas mágicas doce de la noche justo después del triunfo sin paliativos de Pretty Maids. Los nórdicos lucieron sus rubias melenas ante un público que remaba a favor de corriente y la banda cumplió con creces con un concierto intachable y pleno de entrega y concentración por parte de sus protagonistas.
Hay quien dice que le recuerdan a Mötley Crüe y Skidrow, pero Shiraz Lane trata constantemente de desmarcarse de los patrones e influencias que afloran en su música y aportar su propia visión de la jugada, por lo general bastante más armónica y apegada a los estribillos que los anteriores, con unas limpias líneas vocales que nunca ceden en su papel de epicentro del guión. El Escenario León se cerró pues con la profesionalidad y eficacia segura de ese Glam Rock y Sleazy que nunca hizo de más al Hard Rock más coreable.
Foto portada: Daniel Oyarzábal (https://danieloyarzabal.my.canva.site/)









