Su EP de debut marca la fecha de 2019 e incluyó cuatro temas: ‘The Grim Reaper’ -que era la introducción que daba título al disco-, el homónimo ‘No one alive’, ‘Save your soul’ y ‘Devil’s right hand’. Aquellas 16 páginas de su libreto eran un verdadero cómic sin “bocadillos” de diálogos, apenas introducidos por un breve texto y concluidos por la enigmática frase ‘If yo call me, I will come, but remember… I am evil…’ (“Si me llamas, acudiré. Pero recuerda… yo soy el diablo…”). Una historia del viejo Oeste, ambientada en la legendaria ciudad de Tombstone.
Cuatro años después, No One Alive nos recomiendan ‘Don’t Leave Your Child Alone’ (“No dejen a sus niños solos”). Esta vez sus mandamientos son nueve y el primero es el que da título al conjunto. La segunda lengüeta de su CD en formato de presentación de tríptico nos regala un poster con una nueva recreación del mundo del western, ya que la ambientación de sus letras en inglés regresa a las mismas localizaciones. El videosingle promocionado desde su canal de YouTube ha sido el correspondiente al tema ‘Come to my rise’, segundo de la lista de reproducción.
Atentos al texto que introduce al oyente en su universo conceptual: “Enmarcadas en las tierras malditas de Tombstone os presentamos estas nueve inquietantes historias al más puro estilo del lejano Oeste, pero al mismo tiempo tan cercanas que las sentiréis en vuestra propia piel. Venganza, ira, soledad, amor… son algunas de las temáticas que encontraréis en este disco, todo ello oculto bajo un halo de misticismo y terror que os atrapará y os transportará directamente a donde vosotros queráis llegar”.
El equipo que nos conduce por esta senda musical es el formado por Valentín Fernández (voz), Gonzalo Campanella (guitarra solista), José Carlos Chaver (guitarra rítmica), Javier Franco (bajo) y Jonathan Riveiro (batería). Todos ellos firman de forma conjunta el guión, la composición y la producción de su repertorio, cuya portada y arte gráfico y de diseño han ideado junto al ilustrador Javier Pereira Canovacas. La grabación técnica procede de los Unreal Studios, donde el ingeniero encargado fue Zoilo Unreal. Él mismo masterizó el resultado provisional en los Beabesada Studios.
Leo Cebrián Sanz









